| Fracturas por estrés | ![]() | volver |
Cuando alguno de los huesos del cuerpo está sometido a grandes tensiones y sobreuso, puede desarrollar pequeñas fracturas.
Este tipo de fracturas se conoce como fracturas por estrés. Son muy comunes en deportistas, quienes someten su cuerpo a grandes demandas, pero también pueden presentarse en personas mayores con huesos débiles (osteoporósis).
Los huesos de la pierna y el pie son particularmente propensos a este tipo de fracturas. Los primeros síntomas pueden ser dolor e inflamación en el sitio de la fractura.
La fractura puede no ser vista en las radiografías iniciales, pero en la mayoría de los casos la historia clínica y la exploración física proporcionan los datos para el diagnóstico.
En caso de duda, un gamagrama es la mejor opción para confirmar el diagnóstico.
El tratamiento en la mayoría de los casos es la inmovilización con yeso o fibra de vidrio por 6 a 8 semanas y analgésicos antinflamatorios.
Seguido por terapia física y rehabilitación con ejercicios de reforzamiento y flexibilidad.
Lo más importante en este padecimiento es identificar lo más pronto posible la lesión y proteger al paciente para limitar el daño.



